Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude

Orson Welles

 

Es cierto que escribo muchas cosas que quedan en el cajón o en la papelera, sin embargo, escribo para que me lean. Cuando considero que un escrito es digno de ser leído, quiero que me lean, y como no, es muy importante la crítica, la opinión y el reconocimiento de los lectores. Sirvan estas líneas para agradecer a todas aquellas personas que han contribuido a que escriba y en particular a escribir Hormigas en la playa.

Vayamos a los orígenes.

Los artículos

En verano de 2008 mi amigo Jordi Puiggrós director de la Veu de l’Anoia comentó que necesitaba articulistas para su periódico y me animó a enviarle alguno. En septiembre del mismo año salió mi primer artículo en la Veu. Jamás había estado tan ilusionado. Gracias a Jordi tuve la oportunidad de publicar y eso significaba que casi por primera vez algunas personas que ni siquiera me conocían podían leer mis reflexiones. Desde entonces he publicado más de noventa artículos todos corregidos por Cristina Roma. Gracias Jordi y Cristina

Semanas después de la primera publicación, un sábado por la tarde, bajando por la calle de Santa Caterina Encarna, una amiga del instituto a la que hacia mucho tiempo que no había visto, me paró, me saludó y me preguntó muy extrañada si yo era el que había escrito el artículo de la Veu de esa semana. De alguna manera me estaba diciendo con una sinceridad aplastante que como algo tan bueno podía haber salido de mí. Fue el primer elogio de una lectora y uno de lo mejores. Te quiero Encarna.

Y a partir de entonces se iban sucediendo los elogios a mis artículos que me animaban cada vez más a escribir. Unas veces era Pepe Cots, otras, Jesús Cerezo. Cada semana que tocaba publicar recibía la crítica de alguno de los dos. Era mi pequeña recompensa. Gracias amigos.

Sin embargo, hay algunos hechos que jamás olvidaré.

Recuerdo que estábamos cenando en una pizzería italiana de la rambla cuando Manel Pla me comentó que había leído en voz alta uno de mis artículos a su hijo. Uf! ¿Qué mayor elogio que este? Gracias Manel,

Otra vez, Teo Romero me llamó por teléfono, acababa de leer un artículo basado en un escrito que habíamos hecho de adolescentes y me dijo: Eres un cabrón, me ha hecho llorar. Gracias Teo.

Y como no, Josep Maria Torras i Payerol, una gran persona, inteligente y reflexiva a la que no conocía directamente. Un día me dijo que había llorado con uno de mis artículos. Fue el mayor halago que cualquiera puede recibir. Gracias Josep Maria

¿Y qué decir de Montserrat Muns? , una compañera del instituto y la Universidad, a la que hacía más de veinte años que no veía, un día me escribió un correo elogiando alguno de mis artículos. Me quedé anonadado y lleno de felicidad. Gracias Montse

Y finalmente María José que sin sus ánimos, su apoyo y sus correcciones no hubiera podido escribir ni una coma.

Sin duda cada uno de estas personas me animó a seguir escribiendo y fue cuando decidí en 2011 empezar a escribir una novela.

 

La novela.

Escribir una novela es tremendamente complicado.

En 2011 coincidí en un ambiento poco literario con un gran lector y escritor, David García, gracias David, no solo por las largas charlas literarias sino también por esos ánimos que me impulsaron a continuar con mis sueños.

En septiembre de 2011 decidí apuntarme a Novela I en la Escola d’Escriptura de Barcelona de l’Ateneu Barcelonés, dicen una de las mejores del mundo y yo no lo dudaría. Fue una gran clase. Aprendí que escribir una novela es una tarea complicada pero posible. Gracias Maurici, nuestro profesor por tus indicaciones y tu elegancia y gracias a mis compañeros por sus comentarios a mis primeros borradores: Iñigo, Emilia, Andrea, Rosa, Laura, Jordi, Mari Carmen, Olga y Magdalena, gracias a todos.

En 2012 me apunté a Novela II. Fue una gran experiencia. No solo aprendí mucho mas sobre los mecanismos narrativos a nivel teórico sino que la gran riqueza de esas clases era el intercambio de impresiones sobre los escritos. Os imagináis una discusión sobre cómo tiene que ser un personaje que acabas de crear o mejor sobre ese final de capítulo que queda flojo. Qué decir de Mercedes Abad, una gran escritora y mejor profesora. Gracias por tus indicaciones y sobre todo por tu interés y tu gran respeto que tenías sobre tus alumnos y sus obras. Y también gracias a los comentarios de Conchita, Jesús, Jordà, Laura, Inés, Marion, Olga y Vanessa. Sin ellos, la novela no hubiera sido posible.

Gracias también a Pepe Fuster, un gran lector muy exigente, gracias por tu generosidad en tus críticas y también a Ani, a Lola, a Olga otra vez, a Carmen, a Chiqui, y a Lourdes

Y a Dan Ortinez por el magnífico booktrailer y por último a la editorial, una pequeña pero inmensa editorial. Gracias WALRUS y gracias Gabriel y Nuria vuestro trabajo y a Ester por el gran diseño de la portada y la maquetación. Ellos siempre han estado a mi lado.

Quiero recibir información sobre el próximo libro